domingo, 25 de octubre de 2009

Los zigurat

El zigurat (zĭg`ə-răt) representa el modelo estándar del templo en Mesopotamia en el tercer milenio antes de Cristo, durante la tercera dinastía de Ur. Consiste en una pirámide escalonada coronada por un templo, aunque hay variedades en cuanto a técnicas, formas y tamaños. La base podía ser rectangular, ovalada o cuadrada. Respecto a los materiales de construcción, la parte interior estaba constituida por ladrillos de adobe secados al sol, lo que ha favorecido su desaparición, y la parte que quedaba a la vista se cubrían con ladrillos cocidos a los que, en ocasiones, se les incluían pequeños cristales de colores, lo que provocaba un efecto lumínico espectacular cuando los rayos del sol incidían en ellos. Estos templos eran comunes en Babilonia, Asiria y Sumeria.


Su labor como templo no hay que entenderla como un lugar en el que se realizaban actos públicos o ceremonias sino como la residencia de la divinidad; de esta manera, el dios vivía junto a sus fieles en la ciudad. La idea de que el dios viviera en lo alto del zigurat viene de la creencia sumeria de que los dioses vivían en montañas, por lo que se les construían hogares lo más parecidos posibles; así, también podrían divisar sus hogfares a lo lejos para establecerse en ellos. Recordemos que estas sociedades próximo-orientales eran politeístas; cada ciudad tenía su dios patrón, que era el que vivía en el zigurat. Sólo los sacerdotes tenían acceso al interior del templo para cubrir las necesidades de la divinidad, lo que hacía de esta clase social un elemento muy importante y respetado en estas poblaciones, ya no sólo en asuntos religiosos sino también en políticos y económicos.

Otra interpretación que se ha dado para los zigurats es que eran la representación de la colina primigenia desde la que surgió el mundo y que a su vez, une el cielo con la tierra y la tierra con el mundo subterráneo. También se ha mencionado que podrían usarse como observatorio astronómico.

Actualmente se conservan 32 zigurats en todo Oriente Próximo, cuatro en Irán y el resto en Irak. El más famoso es el llamado Etemenanki, dedicado al dios Marduk y construido en Babilonia alrededor del siglo XVI a.C. de la dinastía Caldea. No se conserva demasiado pero mediante la arqueología y un texto conservado en el Museo del Louvre en una tablilla cuneiforme se ha sabido que tenía siete niveles en siete colores distintos, coronando el indigo como mezcla del pardo de la tierra y el azul del cielo. Tenía dos escaleras laterales que llegaban hasta la mitad y después, otra principal que era la que llegaba hasta el templo. Fue construído seguramente por Hammurabi aunque la última fase de construcción corresponde al rey Nabucodonosor. Se ha sugerido que la bíblica Torre de Babel podría estar basada en este zigurat, ya que la época de su construcción coincide con el momento de esplendor de Babilonia y en el que se tenía cautivo al pueblo judío y pudo dar lugar al mito.


Leer más...

viernes, 2 de octubre de 2009

La educación de los niños celtas

Me dispongo a abordar un tema del que hay poquísimas evidencias, ya que mediante la arqueología y la literatura apenas se han podido extraer fuentes que den información sobre la vida cotidiana de los niños celtas. Uno de los escasos lugares de los que se ha podido extraer algo es Emhain Macha (Navan Fort, Amagh, Irlanda del Norte), un lugar asociado con la aristocracia. Respecto a las familias humildes, en este sentido son invisibles arqueológicamente hablando.

Entre los celtas no existía una institución educativa ni nada parecido a las escuelas de hoy el día. Por lo general, crecían viendo las actividades cotidianas de los mayores que les rodeaban, aprendiendo de las explicaciones que les daban sobre el día a día, hasta que poco a poco y según se iban haciendo mayores, comenzaban a colaborar, iniciando así su aprendizaje práctico. Además de esto, la transmisión oral de cuentos y leyendas constituían una base cultural y de principios y éticas que iban asimilando paulatinamente.

Como sabemos, no existía la tradición escrita pero sí un gran respeto por el aprendizaje, la naturaleza y los ritos a los dioses, supervisados por los druidas, así que hemos de entender que los niños aprendían todo de memoria, por lo que se les requería seguramente una gran disciplina mental.

Los niños eran criados por padres adoptivos, quienes a menudo eran el o los hermanos de los padres biológicos, aunque lo normal era que todos los miembros del clan se encargasen de todos los niños. Los tutores del niño se encargaban de instruirle en los talentos que fuera a necesitar en función de su rango social y además de esto, forjaban grandes lazos afectivos con el niño que perdurarían en el tiempo. De esta manera, aparte de con su familia biológica, el niño tenía también una profunda amistad y cariño con la familia en la que se había criado. Cuando llegaban a la pubertad, eran devueltos a sus padres biológicos y se realizaba un ritual de paso, de manera que eran reconocidos como adultos por el clan. Aquellos niños destinados a ser guerreros eran enviados a una especie de escuelas de batalla para su entrenamiento.

... igualito que los niños de ahora, ¿no?...

Leer más...

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Hipatia de Alejandría

Dejándome llevar por la moda impulsada por Amenábar y a tenor de unas cuantas novelas que han aparecido en el mercado sobre esta gran figura femenina de la Antigüedad Tardía, voy a escribir una breve biografía sobre Hipatia de Alejandría, antes de ver la película y antes de leer ningún libro, para no dejarme llevar por la fantasía y el romanticismo. De esta manera, podré comparar posteriormente lo adecuado o no de las adaptaciones que se están haciendo, aunque obviamente, me temo lo peor...

Hipatia nació en Egipto a mediados del siglo IV d.C. Fue una destacada figura de la escuela neoplatónica de Alejandría, resaltando en Matemáticas y Astronomía. Además, fue maestra de destacados aristócratas tanto cristianos como paganos. Hipatia es la primera mujer matemática de la que se tiene constancia con total seguridad. Escribió varios tratados sobre álgebra, geometría y astronomía, mejoró los astrolabios que se usaban en su época e inventó un hidrómetro.

Hipatia murió linchada por una turba de cristianos enfurecidos enmedio de un escenario de hostilidad hacia todo lo que representara al paganismo y de luchas entre distintas facciones de la Iglesia, el patriarcado alejandrino y el poder imperial. Las circunstancias de su muerte son precisamente lo que la han llevado a la fama, pues se atrevió a ser fiel al paganismo en el momento en que el cristianismo del Imperio estaba en su mayor esplendor gracias a Teodosio. A pesar de todo, no hay que romantizar en exceso su lucha por el pensamiento clásico y el paganismo ni pensar que estos actos eran algo común en la época, pues parece ser que esto fue algo excepcional y que la escuela neoplatónica a la que Hipatia perteneció continuó activa al menos durante dos siglos más. Los movimientos feministas, así mismo, la han tomado como ejemplo de mujer liberada, aunque por lo que parece, estuvo casada y permaneció virgen. Asimismo, aunque se la ha relacionado con la destrucción de la Biblioteca de Alejandría, no hay más que comprobar las cronologías para ver que no pudo ser posible.

Hipatia creció en un ambiente culto, ya que su padre, Teón de Alejandría, era profesor en el Serapeo y fue quien le inculcó no sólo la pasión por las matemáticas y la astronomía, sino el ansia de saber y la curiosidad por lo desconocido. Hipatia también cultivó otras disciplinas como la historia de las religiones de la época, oratoria y filosofía. Hizo varios viajes a Atenas y Roma para aprender y para enseñar.

Sobre el año 400 ya era líder de la escuela neoplatónica y daba clases en su propia casa. Multitud de alumnos acudían a dar clases con ella debido a la gran fama que fue extendiéndose por el boca a boca. De hecho, conocemos muchos datos sobre Hipatia gracias a su alumno preferido, Sinesio de Cirene, quien llegaría a ser obispo de Ptolemaida y con el que mantuvo mucha correspondencia.

Hipatia era pagana en una época y en un lugar en el que el cristianismo se hallaba en pleno apogeo. Egipto era sede de una de las comunidades cristianas más importantes del mundo, por lo que muchos paganos fueron presionados para convertirse. Algunos lo hicieron pero Hipatia se negó, a pesar de lo cual siempre gozó del respeto de la mayor parte de la aristocracia cristiana de Alejandría. Hay que decir que altos cargos políticos y administrativos de Alejandría seguían los consejos que Hipatia les daba, con lo que ella tenía mucha influencia sobre ellos, rivalizando en este punto con el patriarca copto Teófilo. Este patriarca fue quien obtuvo permiso del emperador para demoler los templos paganos de Alejandría. Al morir Teófilo, le sucedió Cirilo, quien siguió con la misma política en contra de paganos, judíos y herejes, entrando en conflictos con Orestes, el prefecto imperial.

Se empezó a rumorear que Hipatia era la culpable de esta rivalidad entre el patriarca y el prefecto imperial, hasta que un día en el que ella volvía en carro a su casa, fue golpeada y arrastrada por toda la ciudad hasta el Cesáreo, edificio construido por Augusto tras su victoria sobre Marco Antonio y Cleopatra que había sido convertido en catedral. Allí la desnudaron y la descuartizaron con tejas hasta que finalmente sus restos fueron exhibidos por toda la ciudad hasta incinerarlos en el crematorio.

Han surgido varias interpretaciones acerca de las auténticas causas de su muerte, desde que fue acusada por el vínculo existente entre la astrología, la adivinación y la magia, hasta que se trató de los excesos cometidos por el efecto del ayuno de una población que se encontraba en época de Cuaresma. Si favoreció o no a Cirilo o a Orestes es difícil de discernir según las fuentes, ya que por una parte Cirilo criticó y condenó duramente este hecho y Orestes murió también por un tumulto un par de años después. Además, el hecho de que muriera de esa manera tan contraria a los ideales cristianos del momento hacen que no fuera un hecho precisamente beneficioso para la Iglesia, por lo que no es viable pensar en una conspiración de Cirilo, aunque no le faltasen motivos.

Una vez repasada la vida de Hipatia, podemos desechar las ideas de que fue asesinada por ser una mujer en un mundo de hombres o una pagana en un mundo de cristianos. Todo se debió a causas políticas, a luchas de poder y a intrigas en las que se vio metida sin quererlo. Son motivos mucho menos románticos pero no por eso se puede quitar importancia a un hecho de semejante barbarie. Veremos cómo se enfoca el tema en el cine y en la literatura más reciente.

Leer más...

martes, 15 de septiembre de 2009

Asociación cultural Atalaya

Atalaya es una asociación cultural dedicada al reconstruccionismo de las costumbres y religiosidad de los pueblos y grupos precristianos que habitaron la provincia de La Rioja y zonas limítrofes, los cuales compartieron una historia y herencia cultural semejante e íntimamente interrelacionada y dieron sentido a una porción de la identidad de las gentes que actualmente pisan el territorio que una vez ocuparon dichas etnias.


Nos focalizamos principalmente en el estudio y revitalización del modus vivendi de las tribus prerromanas beronas, pelendonas y arévacas debido al escaso conocimiento sobre ellos y al desinterés tanto académico como socio-político por la recuperación de la memoria grabada en sus restos materiales. En un segundo nivel de interés, por motivos de influencia y de alcanzar una comprensión holística de la realidad antigua, nos interesa toda aquella información e iniciativa en torno a los autrigones, várdulos y vascones. En un tercer nivel de importancia situamos los sincretismos romano-celtibéricos ya que, sin las fuentes de autores grecolatinos, nos sería prácticamente imposible la tarea de reconstrucción, a pesar de la mirada desvirtuada que ofrece el pueblo conquistador. Por último, simpatizamos con diversas manifestaciones de folclore popular que dejan entrever un sustrato pagano que siglos atrás fue más potente, especialmente en algunas zonas de la Rioja Alta que fueron repobladas por vecinos de Euskal Herria, en las cuales es fácil encontrar huellas del culto a Mari y a otras criaturas míticas como, por ejemplo, las lamias.

atalaya

El proyecto nació del ánimo e ilusión de 12 personas enamoradas de su tierra que se lamentaban y buscaban soluciones a la desvalorización de sus raíces y de las viejas usanzas latentes en el alma de cada rincón de esta región, al maltrato hacia los yacimientos y restos excavados y al olvido de una parte relevante de la historia de un pueblo que una vez fue más que tierra y vino. En solitario o como miembros activos de otras asociaciones afines, estos individuos habían iniciado su labor de desempolvar el pasado, pero no habían conseguido un espacio lo suficientemente abierto, holístico y diverso que acogiera sus intereses y necesidades. Inspirados en proyectos o iniciativas como la revista “Piedra de Rayo” y publicaciones afines, los cursillos de temática riojana de la Universidad Popular, los recorridos históricos multitudinarios por la ciudad de Logroño, la web errioxa.com, así como por la labor de asociaciones como “Laminiturri”, “Amigos de La Rioja” , Sherpa o Sorginkoba, entre otras, decidieron organizar reuniones mensuales de intercambio y debate que devinieron en la consolidación de un grupo con unos objetivos comunes.

No obstante, las formas de desarrollar dichos objetivos, son diversas. La mayoría de los miembros están centrados en el estudio académico, de campo y en la promoción de actividades de reconstruccionismo histórico; otros disfrutan más de las excursiones y encuentros fraternales; otros se sienten comprometidos con el aspecto más emotivo y espiritual de la cultura.

Hasta la fecha, las actividades de la asociación han sido básicamente locales e internas, pero consideramos que es el momento de darnos a conocer para que cualquier persona con los mismos intereses pueda acudir a compartirlos con nosotros y enriquecer la dinámica del grupo con sus propuestas. Así que si te atrae esta idea, ¡te esperamos!


http://atalayareconstruccionista.wordpress.com/

Leer más...

viernes, 4 de septiembre de 2009

La Dark Age de Irlanda

Antes de tratar de analizar qué pudo pasar en la isla de Irlanda entre los siglos V y VI, voy a describir brevemente lo que se entiende en Historia por Dark Age. Más allá de su significado literal en inglés, que puede llegar a pensar en épocas oscuras debido a grandes catástrofes, se entiende por Dark Age aquellas épocas de la Historia que efectivamente son oscuras pero no por grandes guerras o hechos siniestros, sino por la escasa información que hay de ellas. Muchos países y civilizaciones han tenido su propia Dark Age, especialmente durante la Edad de los Metales, y se dice que toda Europa estuvo en una Dark Age tras la caída del Imperio Romano. Podemos resumir diciendo que la Dark Age hace referencia al colapso de una cultura que conduce a una desintegración, normalmente seguida por cambios importantes, definición que prefiero especialmente al hablar de Irlanda, puesto que nunca fue dominada por los romanos y es absurdo hablar de una caída del Imperio Romano allí.

La falta de fuentes escritas puede estar provocada por el interés de arqueólogos e historiadores en la invasión sajona de Bran Bretaña, que hizo que la situación en Irlanda quedase al margen, aparte del surgimiento de multitud de monasterios, a los que hay que agradecer que se dedicasen a transcribir en gaélico muchas de las leyendas que hoy conocemos de Irlanda. A pesar de todo, la gran presencia del Cristianismo en Irlanda también provocó que apenas haya información alguna sobre los sectores de la población que aún conservaban sus creencias paganas. El movimiento monacal fue además un fenómeno que distinguió a Irlanda del resto de Europa. Mientras el continente trataba de resurgir de las cenizas del Imperio Romano enmedio de un gran caos organizativo, en Irlanda los monasterios se convirtieron en los centros de la vida rural, siendo no sólo centros religiosos, sino también sitios de reunión y de enseñanza.

Los siglos V y VII representaron un duro golpe para la cultura y las tradiciones de Irlanda debido primero a San Patricio y después a todos los misioneros que le sucedieron y que se dedicaron a extender el Cristianismo por toda la isla. En esta época, paradójicamente, comienzan a hacerse más claras también las líneas dinásticas de los pequeños reinos y reyezuelos que aún existían por toda la isla, especialmente en el Norte, y se dedicaban a enfrentarse los unos a los otros. Un hecho importante para la dominación de la Iglesia Cristiana fue una catástrofe natural que sucedió alrededor del año 530 y que se ha descubierto y datado por estudios dendrocronológicos realizados en los restos de madera de roble que se conserva de aquella época. Parece ser que este desastre produjo malas cosechas y hambre generalizada, lo que los monjes cristianos aprovecharon para atraer a la gente. Esta plaga acabaría en pocos años con la tercera parte de la población mundial, ya que se extendió también por el continente europeo.

En el siglo VI se observa también un aumento increíble de la influencia cristiana en todos los elementos tradicionales de la cultura irlandesa, como por ejemplo las cruces de piedra, las ilustraciones de los manuscritos o incluso en el trabajo del metal. Incluso piedras y lugares sagrados pasaron a formar parte de la tradición cristiana. El festival de Lugh de finales de julio fue cambiado para honrar a San Patricio. El festival pagano de comienzo de la primavera fue reemplazado por la fiesta de Santa Brígida. Incluso algunos héroes fueron asimilados al panteón cristiano. Por ejemplo, el rey Conor Mac Nessa fue hecho contemporáneo de Cristo y murió por defenderle y Oisin fue traído de Tir Na N´og para ser bautizado por San Patricio.

Otro hecho destacable son las incursiones que hacían los sajones en las orillas occidentales de la isla que traerían un siglo más tarde las batallas entre celtas y sajones. Los sajones eran una confederación de varias tribus germánicas que tras arrasar con media Europa, saltaron a las Islas Británicas en el siglo V para conquistarlas totalmente y desde allí, grupos dispersos atacaban Irlanda, realizando saqueos indiscriminados entre la población. La tradición inglesa, sin embargo, afirma que los sajones llegaron a Britania para proteger a su población de los pictos y los irlandeses, lo que no deja de ser paradójico. En cualquier caso, los sajones eran un pueblo extremadamente cruel y sanguinario, y para ello no hay más que leer el relato de Gildas, un sacerdote cristiano que vivió en Britania en el siglo VI. Sus escritos, en los que critica la actitud de los britanos y cuenta la ruina de Britania, son bien aceptados por los historiadores .

En resumen y dada la poca información de la que se dispone, a pesar de que la mayor parte de la información sobre este período se basa en alabar la gran función del monacato en Irlanda, mi impresión personal es que se trató de una época de máximo rechazo a las tradiciones celtas y paganas de la isla a causa de una nueva fe que no consintió en respetar las creencias allí existentes. Si sumamos este ataque cultural a las hambrunas y las incursiones sajones en el este, podemos deducir que fue una época difícil para todos aquellos que quisieran sobrevivir sin ceder ante el Cristianismo y sin rendirse a los sajones.

Leer más...

viernes, 28 de agosto de 2009

Las Panateneas

Una vez al año se celebraban en Atenas las Panateneas, fiestas dedicadas a la protectora de la ciudad que congregaban a todos los habitantes de la ciudad e incluso a otros que llegaban desde fuera para rendir culto a la diosa de los ojos garzos. Tenían lugar en la segunda mitad del mes de julio, por lo que ahora mismo pero hace más de 2000 años, Atenas estaría bullente de gente, de fiestas y en plenos preparativos de la gran procesión. Además, esta celebración unía todos los puntos importantes de Atenas que tenían que ver con la diosa, de manera que prácticamente todos los rincones de la ciudad estaban invadidos por los variados concursos y actos rituales que se hacían en honor a Atenea mediante la llamad “vía panatenaica”, que unía la Academia, el Cerámico, el Ágora y la Acrópolis. Aparte de estas Panateneas, cada cuatro años se celebraban las Grandes Panateneas, que eran similares a los Juegos Olímpicos sólo que dedicados a Atenea.

Todo comenzaría en la Academia, un santuario extramuros dedicado al héroe Academo que posteriormente sería utilizado por Platón para impartir sus enseñanzas. Aquí comenzaban las celebraciones con la lampadodromía y, además, era un lugar próximo a los olivos sagrados de Atenea, que según la tradición son los que retoñaron de aquél que hizo crecer la diosa en su disputa con Poseidón, siendo un vínculo mítico y simbólico. En un altar aquí situado era donde se encendía la antorcha con la que posteriormente se encendía el fuego del altar de la Acrópolis, donde se realizaría el sacrificio.

El siguiente punto es el Cerámico, lugar de enterramiento en el que se encontraban las tumbas de todos los muertos en guerras y además, desde el que partía la gran procesión que constituía el acto principal de las Panateneas.

El camino continuaba hasta el Ágora, donde se atravesaba la plaza principal y se celebraban la mayor parte de los concursos dedicados a Atenea durante esos días: atléticos, musicales, de recitación, etc… De esta manera, se cohesionaba el sentimiento religioso de la ciudad ya que las Panateneas fueron las únicas fiestas que se celebraron de manera continuada hasta el año 395, en el que se puso fin a los cultos paganos.

Tras atravesar el Ágora, la procesión llegaba la Acrópolis, principal santuario de la ciudad y lugar en el que se llevaban a cabo todos los actos rituales de la fiesta (ofrenda del peplo, sacrificios…). A pesar de que su presencia es menor en cuanto al protagonismo de otras partes de la ciudad, hemos de darnos cuenta de que lo más importante de las Panateneas no eran los llamativos y multitudinarios concursos, sino precisamente los actos religiosos expresados hacia la protectora de la ciudad, que se llevaban a cabo en la Acrópolis.

La procesión recorría todo el santuario hasta llegar al altar de Atenea Polias. A pesar de lo que se cree, el edificio del Partenón no se utilizaba en estas fiestas, ya que se trataba simplemente del lugar en el que se guardaba la famosa estatua crisoelefantina de la diosa. No se han hallado restos que pudieran indicar que allí se llevaba a cabo algún tipo de culto. Aparte del altar de Atenea Polias, también se iba al de Atenea Niké y al de Hygieia. En el templo que albergaba éste último se llevaban a cabo sacrificios “misteriosos” de los que no ha quedado información. De esta manera, se honraba a Atenea como protectora de la ciudad (Polias), como dadora de la victoria (Niké) y se la relacionaba con la fertilidad a través de Hygieia, que parece ser una divinidad de origen ctónico (del griego antiguo χθόνιος khthónios, ‘perteneciente a la tierra’, ‘de tierra) designa o hace referencia a los dioses o espíritus del inframundo).

En el templo de Atenea Polias era donde se realizaba la ofrenda del peplo, el acto más importante de toda la jornada. El peplo era tejido por mujeres del Ática durante todo el año, quizá en alguna de las construcciones de la Acrópolis, aunque no se han encontrado restos que puedan confirmarlo. Las canéforas (muchachas de familia nible) llevaban el peplo y era una gran honor poder participar en la procesión. Además de las portadoras del peplo, también iban sacerdotes, ancianos con ramas de olivo, jóvenes hoplitas, los vencedores de los juegos y representantes de las colonias atenienses. Tras la ofrenda, se llevaban a cabo los sacrificios de los animales, cien vacas y algunas ovejas, cuya carne se consumiría en el gran banquete que daba término al festival.

Leer más...

Las Mamuralia

El 14 de marzo se celebraba en Roma una festividad conocida como las Mamuralia, nombre que proviene de Mamurius Veturius, una reminiscencia de los orígenes del dios Marte. En este día, un esclavo era vestido con pieles y se le echaba de la ciudad azotándole con cayados largos y blancos. Los romanos veían en este esclavo al Viejo Marte, al Dios Invierno, al que se expulsaba para que el invierno finalizase y pudiese llegar la primavera. Si a alguien le extraña que se asocie al dios Marte con un cambio estacional, he de recordar que en sus orígenes, Marte era un dios de la vegetación germinante, no en vano se le atribuye el mes de Martius (Marzo), cuando la vegetación comienza a salir tras el invierno.

Pero algunos autores ofrecen otras intepretaciones a esta festividad. Según Lydius, esta fiesta proviene de un mito en el que Júpiter expulsa al herrero de la ciudad por haber hecho mal un escudo de la misma. La explicación que da a esta interpretación es que Mamurius proviene del vocablo de origen etrusco mar, que quiere decir "golpear, pegar, aplastar", lo que conduce a las actividades que realiza un herrero. Hay que entender entonces la importante posición económica que jugaban los herreros en las sociedades primitivas, casi se le daba un significado religioso puesto que obtenía su materia prima de las entrañas de la tierra y con ellas fabricaba objetos para la vida cotidiana. Este hecho le dio en muchas ocasiones un carácter iniciador, es decir, transmitía a los jóvenes sus conocimientos. Cuando éstos ya estaban iniciados en su arte, le expulsaban, simbolizando así el paso de la juventud a la vida adulta. Según Jean-Noel Robert en su obra Eros Romano, era habitual en sociedades primitivas que la iniciación de los jóvenes en determinados oficios culminase con la expulsión del maestro.

También se ha hablado de que las Mamuralia podrían haber sido la segunda etapa en un ciclo iniciador de los jóvenes. Este ciclo comenzaría el 15 de febrero con las Lupercalia, festividad de desenfreno que supondría una iniciación de tipo sexual y terminaría con las Mamuralia el 14 de marzo, donde se llevaría a cabo una iniciación de tipo guerrero. Tres días después, los jóvenes serían inscritos en las listas de ciudadanos, culminando así su transición a la vida adulta.

Leer más...