miércoles, 23 de septiembre de 2009

Hipatia de Alejandría

Dejándome llevar por la moda impulsada por Amenábar y a tenor de unas cuantas novelas que han aparecido en el mercado sobre esta gran figura femenina de la Antigüedad Tardía, voy a escribir una breve biografía sobre Hipatia de Alejandría, antes de ver la película y antes de leer ningún libro, para no dejarme llevar por la fantasía y el romanticismo. De esta manera, podré comparar posteriormente lo adecuado o no de las adaptaciones que se están haciendo, aunque obviamente, me temo lo peor...

Hipatia nació en Egipto a mediados del siglo IV d.C. Fue una destacada figura de la escuela neoplatónica de Alejandría, resaltando en Matemáticas y Astronomía. Además, fue maestra de destacados aristócratas tanto cristianos como paganos. Hipatia es la primera mujer matemática de la que se tiene constancia con total seguridad. Escribió varios tratados sobre álgebra, geometría y astronomía, mejoró los astrolabios que se usaban en su época e inventó un hidrómetro.

Hipatia murió linchada por una turba de cristianos enfurecidos enmedio de un escenario de hostilidad hacia todo lo que representara al paganismo y de luchas entre distintas facciones de la Iglesia, el patriarcado alejandrino y el poder imperial. Las circunstancias de su muerte son precisamente lo que la han llevado a la fama, pues se atrevió a ser fiel al paganismo en el momento en que el cristianismo del Imperio estaba en su mayor esplendor gracias a Teodosio. A pesar de todo, no hay que romantizar en exceso su lucha por el pensamiento clásico y el paganismo ni pensar que estos actos eran algo común en la época, pues parece ser que esto fue algo excepcional y que la escuela neoplatónica a la que Hipatia perteneció continuó activa al menos durante dos siglos más. Los movimientos feministas, así mismo, la han tomado como ejemplo de mujer liberada, aunque por lo que parece, estuvo casada y permaneció virgen. Asimismo, aunque se la ha relacionado con la destrucción de la Biblioteca de Alejandría, no hay más que comprobar las cronologías para ver que no pudo ser posible.

Hipatia creció en un ambiente culto, ya que su padre, Teón de Alejandría, era profesor en el Serapeo y fue quien le inculcó no sólo la pasión por las matemáticas y la astronomía, sino el ansia de saber y la curiosidad por lo desconocido. Hipatia también cultivó otras disciplinas como la historia de las religiones de la época, oratoria y filosofía. Hizo varios viajes a Atenas y Roma para aprender y para enseñar.

Sobre el año 400 ya era líder de la escuela neoplatónica y daba clases en su propia casa. Multitud de alumnos acudían a dar clases con ella debido a la gran fama que fue extendiéndose por el boca a boca. De hecho, conocemos muchos datos sobre Hipatia gracias a su alumno preferido, Sinesio de Cirene, quien llegaría a ser obispo de Ptolemaida y con el que mantuvo mucha correspondencia.

Hipatia era pagana en una época y en un lugar en el que el cristianismo se hallaba en pleno apogeo. Egipto era sede de una de las comunidades cristianas más importantes del mundo, por lo que muchos paganos fueron presionados para convertirse. Algunos lo hicieron pero Hipatia se negó, a pesar de lo cual siempre gozó del respeto de la mayor parte de la aristocracia cristiana de Alejandría. Hay que decir que altos cargos políticos y administrativos de Alejandría seguían los consejos que Hipatia les daba, con lo que ella tenía mucha influencia sobre ellos, rivalizando en este punto con el patriarca copto Teófilo. Este patriarca fue quien obtuvo permiso del emperador para demoler los templos paganos de Alejandría. Al morir Teófilo, le sucedió Cirilo, quien siguió con la misma política en contra de paganos, judíos y herejes, entrando en conflictos con Orestes, el prefecto imperial.

Se empezó a rumorear que Hipatia era la culpable de esta rivalidad entre el patriarca y el prefecto imperial, hasta que un día en el que ella volvía en carro a su casa, fue golpeada y arrastrada por toda la ciudad hasta el Cesáreo, edificio construido por Augusto tras su victoria sobre Marco Antonio y Cleopatra que había sido convertido en catedral. Allí la desnudaron y la descuartizaron con tejas hasta que finalmente sus restos fueron exhibidos por toda la ciudad hasta incinerarlos en el crematorio.

Han surgido varias interpretaciones acerca de las auténticas causas de su muerte, desde que fue acusada por el vínculo existente entre la astrología, la adivinación y la magia, hasta que se trató de los excesos cometidos por el efecto del ayuno de una población que se encontraba en época de Cuaresma. Si favoreció o no a Cirilo o a Orestes es difícil de discernir según las fuentes, ya que por una parte Cirilo criticó y condenó duramente este hecho y Orestes murió también por un tumulto un par de años después. Además, el hecho de que muriera de esa manera tan contraria a los ideales cristianos del momento hacen que no fuera un hecho precisamente beneficioso para la Iglesia, por lo que no es viable pensar en una conspiración de Cirilo, aunque no le faltasen motivos.

Una vez repasada la vida de Hipatia, podemos desechar las ideas de que fue asesinada por ser una mujer en un mundo de hombres o una pagana en un mundo de cristianos. Todo se debió a causas políticas, a luchas de poder y a intrigas en las que se vio metida sin quererlo. Son motivos mucho menos románticos pero no por eso se puede quitar importancia a un hecho de semejante barbarie. Veremos cómo se enfoca el tema en el cine y en la literatura más reciente.

Leer más...

martes, 15 de septiembre de 2009

Asociación cultural Atalaya

Atalaya es una asociación cultural dedicada al reconstruccionismo de las costumbres y religiosidad de los pueblos y grupos precristianos que habitaron la provincia de La Rioja y zonas limítrofes, los cuales compartieron una historia y herencia cultural semejante e íntimamente interrelacionada y dieron sentido a una porción de la identidad de las gentes que actualmente pisan el territorio que una vez ocuparon dichas etnias.


Nos focalizamos principalmente en el estudio y revitalización del modus vivendi de las tribus prerromanas beronas, pelendonas y arévacas debido al escaso conocimiento sobre ellos y al desinterés tanto académico como socio-político por la recuperación de la memoria grabada en sus restos materiales. En un segundo nivel de interés, por motivos de influencia y de alcanzar una comprensión holística de la realidad antigua, nos interesa toda aquella información e iniciativa en torno a los autrigones, várdulos y vascones. En un tercer nivel de importancia situamos los sincretismos romano-celtibéricos ya que, sin las fuentes de autores grecolatinos, nos sería prácticamente imposible la tarea de reconstrucción, a pesar de la mirada desvirtuada que ofrece el pueblo conquistador. Por último, simpatizamos con diversas manifestaciones de folclore popular que dejan entrever un sustrato pagano que siglos atrás fue más potente, especialmente en algunas zonas de la Rioja Alta que fueron repobladas por vecinos de Euskal Herria, en las cuales es fácil encontrar huellas del culto a Mari y a otras criaturas míticas como, por ejemplo, las lamias.

atalaya

El proyecto nació del ánimo e ilusión de 12 personas enamoradas de su tierra que se lamentaban y buscaban soluciones a la desvalorización de sus raíces y de las viejas usanzas latentes en el alma de cada rincón de esta región, al maltrato hacia los yacimientos y restos excavados y al olvido de una parte relevante de la historia de un pueblo que una vez fue más que tierra y vino. En solitario o como miembros activos de otras asociaciones afines, estos individuos habían iniciado su labor de desempolvar el pasado, pero no habían conseguido un espacio lo suficientemente abierto, holístico y diverso que acogiera sus intereses y necesidades. Inspirados en proyectos o iniciativas como la revista “Piedra de Rayo” y publicaciones afines, los cursillos de temática riojana de la Universidad Popular, los recorridos históricos multitudinarios por la ciudad de Logroño, la web errioxa.com, así como por la labor de asociaciones como “Laminiturri”, “Amigos de La Rioja” , Sherpa o Sorginkoba, entre otras, decidieron organizar reuniones mensuales de intercambio y debate que devinieron en la consolidación de un grupo con unos objetivos comunes.

No obstante, las formas de desarrollar dichos objetivos, son diversas. La mayoría de los miembros están centrados en el estudio académico, de campo y en la promoción de actividades de reconstruccionismo histórico; otros disfrutan más de las excursiones y encuentros fraternales; otros se sienten comprometidos con el aspecto más emotivo y espiritual de la cultura.

Hasta la fecha, las actividades de la asociación han sido básicamente locales e internas, pero consideramos que es el momento de darnos a conocer para que cualquier persona con los mismos intereses pueda acudir a compartirlos con nosotros y enriquecer la dinámica del grupo con sus propuestas. Así que si te atrae esta idea, ¡te esperamos!


http://atalayareconstruccionista.wordpress.com/

Leer más...

viernes, 4 de septiembre de 2009

La Dark Age de Irlanda

Antes de tratar de analizar qué pudo pasar en la isla de Irlanda entre los siglos V y VI, voy a describir brevemente lo que se entiende en Historia por Dark Age. Más allá de su significado literal en inglés, que puede llegar a pensar en épocas oscuras debido a grandes catástrofes, se entiende por Dark Age aquellas épocas de la Historia que efectivamente son oscuras pero no por grandes guerras o hechos siniestros, sino por la escasa información que hay de ellas. Muchos países y civilizaciones han tenido su propia Dark Age, especialmente durante la Edad de los Metales, y se dice que toda Europa estuvo en una Dark Age tras la caída del Imperio Romano. Podemos resumir diciendo que la Dark Age hace referencia al colapso de una cultura que conduce a una desintegración, normalmente seguida por cambios importantes, definición que prefiero especialmente al hablar de Irlanda, puesto que nunca fue dominada por los romanos y es absurdo hablar de una caída del Imperio Romano allí.

La falta de fuentes escritas puede estar provocada por el interés de arqueólogos e historiadores en la invasión sajona de Bran Bretaña, que hizo que la situación en Irlanda quedase al margen, aparte del surgimiento de multitud de monasterios, a los que hay que agradecer que se dedicasen a transcribir en gaélico muchas de las leyendas que hoy conocemos de Irlanda. A pesar de todo, la gran presencia del Cristianismo en Irlanda también provocó que apenas haya información alguna sobre los sectores de la población que aún conservaban sus creencias paganas. El movimiento monacal fue además un fenómeno que distinguió a Irlanda del resto de Europa. Mientras el continente trataba de resurgir de las cenizas del Imperio Romano enmedio de un gran caos organizativo, en Irlanda los monasterios se convirtieron en los centros de la vida rural, siendo no sólo centros religiosos, sino también sitios de reunión y de enseñanza.

Los siglos V y VII representaron un duro golpe para la cultura y las tradiciones de Irlanda debido primero a San Patricio y después a todos los misioneros que le sucedieron y que se dedicaron a extender el Cristianismo por toda la isla. En esta época, paradójicamente, comienzan a hacerse más claras también las líneas dinásticas de los pequeños reinos y reyezuelos que aún existían por toda la isla, especialmente en el Norte, y se dedicaban a enfrentarse los unos a los otros. Un hecho importante para la dominación de la Iglesia Cristiana fue una catástrofe natural que sucedió alrededor del año 530 y que se ha descubierto y datado por estudios dendrocronológicos realizados en los restos de madera de roble que se conserva de aquella época. Parece ser que este desastre produjo malas cosechas y hambre generalizada, lo que los monjes cristianos aprovecharon para atraer a la gente. Esta plaga acabaría en pocos años con la tercera parte de la población mundial, ya que se extendió también por el continente europeo.

En el siglo VI se observa también un aumento increíble de la influencia cristiana en todos los elementos tradicionales de la cultura irlandesa, como por ejemplo las cruces de piedra, las ilustraciones de los manuscritos o incluso en el trabajo del metal. Incluso piedras y lugares sagrados pasaron a formar parte de la tradición cristiana. El festival de Lugh de finales de julio fue cambiado para honrar a San Patricio. El festival pagano de comienzo de la primavera fue reemplazado por la fiesta de Santa Brígida. Incluso algunos héroes fueron asimilados al panteón cristiano. Por ejemplo, el rey Conor Mac Nessa fue hecho contemporáneo de Cristo y murió por defenderle y Oisin fue traído de Tir Na N´og para ser bautizado por San Patricio.

Otro hecho destacable son las incursiones que hacían los sajones en las orillas occidentales de la isla que traerían un siglo más tarde las batallas entre celtas y sajones. Los sajones eran una confederación de varias tribus germánicas que tras arrasar con media Europa, saltaron a las Islas Británicas en el siglo V para conquistarlas totalmente y desde allí, grupos dispersos atacaban Irlanda, realizando saqueos indiscriminados entre la población. La tradición inglesa, sin embargo, afirma que los sajones llegaron a Britania para proteger a su población de los pictos y los irlandeses, lo que no deja de ser paradójico. En cualquier caso, los sajones eran un pueblo extremadamente cruel y sanguinario, y para ello no hay más que leer el relato de Gildas, un sacerdote cristiano que vivió en Britania en el siglo VI. Sus escritos, en los que critica la actitud de los britanos y cuenta la ruina de Britania, son bien aceptados por los historiadores .

En resumen y dada la poca información de la que se dispone, a pesar de que la mayor parte de la información sobre este período se basa en alabar la gran función del monacato en Irlanda, mi impresión personal es que se trató de una época de máximo rechazo a las tradiciones celtas y paganas de la isla a causa de una nueva fe que no consintió en respetar las creencias allí existentes. Si sumamos este ataque cultural a las hambrunas y las incursiones sajones en el este, podemos deducir que fue una época difícil para todos aquellos que quisieran sobrevivir sin ceder ante el Cristianismo y sin rendirse a los sajones.

Leer más...

viernes, 28 de agosto de 2009

Las Panateneas

Una vez al año se celebraban en Atenas las Panateneas, fiestas dedicadas a la protectora de la ciudad que congregaban a todos los habitantes de la ciudad e incluso a otros que llegaban desde fuera para rendir culto a la diosa de los ojos garzos. Tenían lugar en la segunda mitad del mes de julio, por lo que ahora mismo pero hace más de 2000 años, Atenas estaría bullente de gente, de fiestas y en plenos preparativos de la gran procesión. Además, esta celebración unía todos los puntos importantes de Atenas que tenían que ver con la diosa, de manera que prácticamente todos los rincones de la ciudad estaban invadidos por los variados concursos y actos rituales que se hacían en honor a Atenea mediante la llamad “vía panatenaica”, que unía la Academia, el Cerámico, el Ágora y la Acrópolis. Aparte de estas Panateneas, cada cuatro años se celebraban las Grandes Panateneas, que eran similares a los Juegos Olímpicos sólo que dedicados a Atenea.

Todo comenzaría en la Academia, un santuario extramuros dedicado al héroe Academo que posteriormente sería utilizado por Platón para impartir sus enseñanzas. Aquí comenzaban las celebraciones con la lampadodromía y, además, era un lugar próximo a los olivos sagrados de Atenea, que según la tradición son los que retoñaron de aquél que hizo crecer la diosa en su disputa con Poseidón, siendo un vínculo mítico y simbólico. En un altar aquí situado era donde se encendía la antorcha con la que posteriormente se encendía el fuego del altar de la Acrópolis, donde se realizaría el sacrificio.

El siguiente punto es el Cerámico, lugar de enterramiento en el que se encontraban las tumbas de todos los muertos en guerras y además, desde el que partía la gran procesión que constituía el acto principal de las Panateneas.

El camino continuaba hasta el Ágora, donde se atravesaba la plaza principal y se celebraban la mayor parte de los concursos dedicados a Atenea durante esos días: atléticos, musicales, de recitación, etc… De esta manera, se cohesionaba el sentimiento religioso de la ciudad ya que las Panateneas fueron las únicas fiestas que se celebraron de manera continuada hasta el año 395, en el que se puso fin a los cultos paganos.

Tras atravesar el Ágora, la procesión llegaba la Acrópolis, principal santuario de la ciudad y lugar en el que se llevaban a cabo todos los actos rituales de la fiesta (ofrenda del peplo, sacrificios…). A pesar de que su presencia es menor en cuanto al protagonismo de otras partes de la ciudad, hemos de darnos cuenta de que lo más importante de las Panateneas no eran los llamativos y multitudinarios concursos, sino precisamente los actos religiosos expresados hacia la protectora de la ciudad, que se llevaban a cabo en la Acrópolis.

La procesión recorría todo el santuario hasta llegar al altar de Atenea Polias. A pesar de lo que se cree, el edificio del Partenón no se utilizaba en estas fiestas, ya que se trataba simplemente del lugar en el que se guardaba la famosa estatua crisoelefantina de la diosa. No se han hallado restos que pudieran indicar que allí se llevaba a cabo algún tipo de culto. Aparte del altar de Atenea Polias, también se iba al de Atenea Niké y al de Hygieia. En el templo que albergaba éste último se llevaban a cabo sacrificios “misteriosos” de los que no ha quedado información. De esta manera, se honraba a Atenea como protectora de la ciudad (Polias), como dadora de la victoria (Niké) y se la relacionaba con la fertilidad a través de Hygieia, que parece ser una divinidad de origen ctónico (del griego antiguo χθόνιος khthónios, ‘perteneciente a la tierra’, ‘de tierra) designa o hace referencia a los dioses o espíritus del inframundo).

En el templo de Atenea Polias era donde se realizaba la ofrenda del peplo, el acto más importante de toda la jornada. El peplo era tejido por mujeres del Ática durante todo el año, quizá en alguna de las construcciones de la Acrópolis, aunque no se han encontrado restos que puedan confirmarlo. Las canéforas (muchachas de familia nible) llevaban el peplo y era una gran honor poder participar en la procesión. Además de las portadoras del peplo, también iban sacerdotes, ancianos con ramas de olivo, jóvenes hoplitas, los vencedores de los juegos y representantes de las colonias atenienses. Tras la ofrenda, se llevaban a cabo los sacrificios de los animales, cien vacas y algunas ovejas, cuya carne se consumiría en el gran banquete que daba término al festival.

Leer más...

Las Mamuralia

El 14 de marzo se celebraba en Roma una festividad conocida como las Mamuralia, nombre que proviene de Mamurius Veturius, una reminiscencia de los orígenes del dios Marte. En este día, un esclavo era vestido con pieles y se le echaba de la ciudad azotándole con cayados largos y blancos. Los romanos veían en este esclavo al Viejo Marte, al Dios Invierno, al que se expulsaba para que el invierno finalizase y pudiese llegar la primavera. Si a alguien le extraña que se asocie al dios Marte con un cambio estacional, he de recordar que en sus orígenes, Marte era un dios de la vegetación germinante, no en vano se le atribuye el mes de Martius (Marzo), cuando la vegetación comienza a salir tras el invierno.

Pero algunos autores ofrecen otras intepretaciones a esta festividad. Según Lydius, esta fiesta proviene de un mito en el que Júpiter expulsa al herrero de la ciudad por haber hecho mal un escudo de la misma. La explicación que da a esta interpretación es que Mamurius proviene del vocablo de origen etrusco mar, que quiere decir "golpear, pegar, aplastar", lo que conduce a las actividades que realiza un herrero. Hay que entender entonces la importante posición económica que jugaban los herreros en las sociedades primitivas, casi se le daba un significado religioso puesto que obtenía su materia prima de las entrañas de la tierra y con ellas fabricaba objetos para la vida cotidiana. Este hecho le dio en muchas ocasiones un carácter iniciador, es decir, transmitía a los jóvenes sus conocimientos. Cuando éstos ya estaban iniciados en su arte, le expulsaban, simbolizando así el paso de la juventud a la vida adulta. Según Jean-Noel Robert en su obra Eros Romano, era habitual en sociedades primitivas que la iniciación de los jóvenes en determinados oficios culminase con la expulsión del maestro.

También se ha hablado de que las Mamuralia podrían haber sido la segunda etapa en un ciclo iniciador de los jóvenes. Este ciclo comenzaría el 15 de febrero con las Lupercalia, festividad de desenfreno que supondría una iniciación de tipo sexual y terminaría con las Mamuralia el 14 de marzo, donde se llevaría a cabo una iniciación de tipo guerrero. Tres días después, los jóvenes serían inscritos en las listas de ciudadanos, culminando así su transición a la vida adulta.

Leer más...

Los misterios de Eleusis

Los grandes misterios eleusinos eran una serie de ritos articulados en torno a la leyenda de Deméter y su hija Perséfone, según la cual ésta fue secuestrada por Hades, el dios de ultratumba, que se había enamorado de ella al verla recogiendo flores. Deméter estuvo meses buscándola y por lo tanto, descuidó su trabajo como diosa de la agricultura, sumiéndose la Tierra en el invierno, arruinándose las cosechas y escondiéndose el sol. Por fin pudo llevársela, pero Perséfone había comido tres semillas de granada y por lo tanto, quedó vinculada para siempre al inframundo. Llegó a un acuerdo con Hades según el cual Perséfone repartiría su estancia entre el mundo de la superficie y el inframundo, dando origen a las estaciones del año. Una versión más amplia de esta historia se encuentra en el Himno Homérico a Deméter.

Los Misterios duraban una semana y se celebraban todos los años a comienzos de otoño. Las celebraciones se repartían entre las ciudades de Atenas y Eleusis. Los iniciados acudían de todas partes de Grecia y más tarde, incluso del mundo romano. Salían mensajeros de Eleusis para proclamar una tregua sagrada durante 55 días.

El desarrollo de la parte pública

Las actividades comenzaban un día antes del día oficial, cuando se transportaban ciertos artículos sagrados cuya naturaleza se desconoce desde Eleusis hasta Atenas, tras los sacrificios preliminares. La procesión descansaba bajo la Higuera Sagrada, donde según la leyenda, Deméter se paró a descansar y fue cuidada por Filatos. Como recompensa, ella le dio el árbol. La procesión entonces continuaba su camino a Atenas para terminar en el Eleusion, templo de Deméter que se encontraba en la acrópolis de la ciudad.

El primer día oficial de los misterios, el arconte basileo, un magistrado ateniense, encargado de la parte no religiosa de las celebraciones, llevaba a la gente hasta el ágora de Atenas y en presencia del sacerdote leía una proclama convocando a los futuros iniciados. Sólo el sacerdote podía decidir quién podía ser iniciado y quién no. Los que tenían prohibida la asistencia eran aquellos que habían cometido homicidios, los bárbaros y todo aquel que no hablaba ni entendía el griego. Los admitidos podían entrar en el Eleusion tras lavarse las manos en el agua sagrada de la entrada al templo.

El segundo día, los participantes caminaban hasta el mar cerca de Atenas y se lavaban a si mismos y a un pequeño cerdo, el cual era sacrificado cuando regresaban a la ciudad. Las actividades del tercer día, el Día de los Sacrificios, no están claras pero parece que ese día el arconte hacia algunos sacrificios y se enviaban muchas delegaciones a otras ciudades para que hicieran sacrificios en nombre de Atenas.

El cuarto día era llamado Asclepia en conmemoración a la purificación del dios Asclepio. La tradición cuenta que Asclepio llego a Atenas un día tarde para su purificación así que los ritos se retrasaron un día para que Asclepio pudiera ser iniciado en los misterios. Ese día, también son purificados aquellos iniciados que han llegado tarde. Los que ya habían sido purificados se quedan en casa y probablemente reciben más instrucciones.

El quinto día se llevaba a cabo la procesión. Oficiales, iniciados y patrocinadores caminaban hacia Eleusis desde Atenas a pie, cubriendo una distancia de 14 millas, aunque los adinerados hacían el recorrido en carruajes. Los sacerdotes también hacían el camino sobre ruedas. Encabezando la procesión se encontraba una estatua de Iaco, la personificación de la excitación y el ruido de la procesión (quizá un epíteto de Dionisos o una divinidad descendiente de Perséfone o Deméter).

Una vez que los iniciados habían cruzado el puente sobre el rio Rheitoi, también conocido como el lugar “krokosis” a causa del legendario Krokos, el primer habitante de la región. Aquí, sus descendientes ataban a cada iniciado una tira de lana color azafrán llamada “kroke” en la mano derecha y en la pierna izquierda. No esta claro el propósito de este acto, simplemente que era una oportunidad que tenían los iniciados para descansar del largo camino.

Una vez que la procesión llegaba al rio Kefisos, unos hombres con la cabeza cubierta conocidos como gephyrismoi, esperaban con insultos y burlas a los iniciados, incluso aunque algunos de ellos fuesen importantes ciudadanos de Atenas. La intención de esto quizá era dotar de humildad a los iniciados o protegerlos contra malos espíritus. En cualquier caso, este aspecto del ritual rememora los chistes de Yambe (según Pierre Grimal, hija de Pan y Eco que hizo reír a Deméter cuando ella estaba afligida por la perdida de su hija). Finalmente, tras la llegada de la procesión, los iniciados participan en bailes y fiestas hasta que la gente se dispersaba y se iba a dormir.

El ritual secreto

En este punto, los detalles de los Misterios son menos claros debido a su naturaleza secreta. El sexto día, llamado Teletes, era probablemente un día de ayuno y purificación. El ayuno quizá se rompía con el consumo de ciceon, una poción de cebada y poleo que conmemora el momento en el que Deméter rehusó beber vino rojo. El arconte Basileo realizaba un último sacrificio antes de que comenzara el ritual. Sabemos muy poco de esta parte de los Misterios. Las fuentes antiguas hablan e insinúan que en la historia de Deméter y Perséfone se dice mucho, quizá invocaciones, y que se habla de los objetos sagrados, aunque no podemos estar seguros de esto. El séptimo día era un día de descanso antes del ritual nocturno en el Telesterion, donde les eran mostrados a los iniciados los tesoros secretos de Deméter. No podían hablar de lo que veían allí dentro bajo pena de muerte. Hay algunas teorías que defienden que en estos momentos se usaban sustancias parecidas al LSD para provocar visiones en los iniciados. Estas sustancias quizá provenían del cornezuelo, un hongo que aparecía a veces en la cebada. El octavo día se hacían libaciones a los difuntos.

El regreso a Atenas

El noveno día se regresaba a Atenas y se cerraba el festival. Al día siguiente, el arconte Basileo y sus asistentes informaban a la asamblea ateniense en el Eleusinion sobre los procedimientos legales que se podían efectuar contra aquellos que no hubiesen actuado de forma piadosa. En este punto, los iniciados ya no tenían obligación de culto y podían seguir con sus vidas.

Los Misterios probablemente terminaron en el año 396 d.C. con la destrucción del santuario de Eleusis y el Eleusinion en Atenas por parte de Alarico y los visigodos.

Leer más...

Los Juegos Olímpicos

Los Juegos Olímpicos: origen y significado

Los primeros juegos olímpicos que se conocen son los de 884 a.C., pero los resultados más antiguos de los que disponemos nos remontan al año 776 a.C. en Olimpia., donde se hallaba el emplazamiento más importante de Grecia en el que se adoraba a Zeus. Se dice que el fundador de los juegos fue Pélope, hijo del rey de Frigia, quien compitió en una carrera de cuadrigas por el amor de Hipodamia, pero otros atribuyen el mérito a Hércules y sus doce pruebas o a un tributo que éste quiso hacer a su padre Zeus. También existe la versión según la cual el propio Zeus instituyó los juegos para conmemorar su victoria contra los Titanes. También se cree que fueron originarios de Creta y traídos al continente por medio de sus sacerdotes. Por último, Turquía reclama ser el lugar originario de la competición, pues se han encontrado en sus tierras las estatuillas deportivas más antiguas que se conocen.

Hay constancia de que antes de que se celebrasen los juegos olímpicos, ya había unas competiciones deportivas en honor a los dioses llamados Juegos Mïticos. Oficialmente, su origen está en una tregua firmada por Ifitos, rey de Elida, y Licurgo, rey de espadas, mediante la cual en vez de luchar en el campo de batalla, lo hacían en los estadios.

El valor de los juegos era una manifestación religiosa de acatamiento a los dioses; se desarrollaba el cuerpo y el alma; favoreció la amistad entre diferentes ciudades y contribuyó a la unidad de los helenos. Tenían un gran significado religioso, pues se celebraban a los pies del Monte Olimpo, residencia de los dioses, y todo el esfuerzo se dedicaba a ellos, ofreciendo lo mejor del hombre: capacidad artística y destreza en los deportes.

Se celebraban cada cuatro años y duraban seis días y eran una ocasión muy especial en las ciudades, incluso se detenían todos los actos oficiales. Había emigraciones de todos los pueblos griegos hacia Olimpia, que hizo que la ciudad evolucionara y se convirtiera en un centro de unión de los griegos. Representantes de todas las ciudades participaban en las ofrendas y sacrificios anteriores a los juegos, lo que provocaba una sensación de hermandad entre todas ellas. Se competía además a nivel individual, no en nombre de ninguna ciudad.

No se vendían entradas y se levantaban carpas y casetas para refugio de gente que acudiera como espectador. Aún así, muchos se quedaban fuera y tenían que dormir a la intemperie.

Las categorías

No se sabe con certeza en qué orden se realizaban las distintas pruebas.

- Las Carreras: la principal carrera era la de velocidad, que constaba en un recorrido de 192 metros (un estadio). Más tarde se añadieron el díaulo (velocidad pero de ida y vuelta), el dólico (resistencia) y la hoplitodromía (carrera con armamento).

- Salto de Longitud: no se medía la distancia saltada, sino que se tomaban en cuenta las huellas de los participantes. Posteriormente este salto se realizó con piedras o plomo.

- Lanzamiento de disco: consistía en el lanzamiento de un disco de bronce, cuyo tamaño y peso variada en función de la edad de los participantes.

- Lanzamiento de jabalina: se medía no la puntería sino la distancia

- Lucha: consistía en derribar al adversario. No se permitían patadas, manotazos ni puñetazos

- Pugilato: se permitía golpear únicamente con los puños

- Pancracio: aparece en 640 a.C. consistía en vencer al rival usando cualquier método. Podía llegar incluso a la muerte.

- Carrera de carros: eran el momento más importante de los juegos. Podían llegar dos o cuatro caballos.

- Carreras de caballos: no se usaban ni estribos ni sillas, y podían incluir obstáculos.

- El Pentatlón: Este era la competencia por excelencia de los Juegos Olímpicos, se incorporó en el año 708 a.C. Constaba de una carrera de velocidad, salto de longitud, lanzamientos de disco y jabalina y lucha.

La organización

La dirección y organización de los juegos recaía sobre la Bulé de Olimpia, conocido como el Consejo Olímpico. Se encargaba principalmente de elegir a los jueces de las pruebas y a castigarlos si no desempeñaban su labor correctamente. También controlaban los ingresos y los gastos del tesoro de Zeus en la ciudad.

Los jueces o helladónicas eran designados 10 meses antes de la celebración de los juegos y sólo eran elegidos para una celebración, aunque podían ser reelegidos. Seleccionaban a los participantes, supervisaban los entrenamientos, inspeccionaban las instalaciones, dirigían las pruebas y entregaban las condecoraciones.

Los theólocos eran los sacerdotes que supervisaban los templos, realizaban los ritos y conservaban los altares. Sus funciones se limitaban a la liturgia.

Las normas

- Sólo podían participar griegos de condición libre, que debían entrenar obligatoriamente en Elis (ciudad a 50 km de Olimpia) y prestar el juramento ritual

- Sólo las mujeres solteras podían entrar pero como espectadoras.

- Era obligatorio participar desnudo.

- No se podía matar al adversario ni empujarle en las carreras.

- Los sobornos se castigaban con azotes

- Los jueces no podían participar

- Quedaban excluidos todos aquellos que tuvieran multas, los delincuentes, los reincidentes, los homicidas y los sacrílegos

- Si un atleta llegaba con retraso se le excluía de la prueba

- Se podía reclamar al senado de Olimpia si se estaba en desacuerdo con la decisión de los jueces, pero este desacuerdo no podía manifestarse públicamente.

El desarrollo

Cuando se acercaba la fecha de celebración de los juegos, se declaraba una tregua sagrada, que ponía fin a todos los enfrentamientos militares, la preparación de ejércitos, construcción de armas… Los heraldos eran los encargados de dar a conocer esta tregua al tiempo que anunciaban los juegos.

El día antes de comenzar los juegos, participantes y jueces abandonaban Elis y se dirigían al altar de Zeus en Olimpia, donde juraban delante de la imponente estatua de Zeus de marfil y oro y doce metros de altura (una de las maravillas del mundo) que no iban a delinquir contra los juegos y manifestaban que habían seguido el entrenamiento obligatorio durante los 10 meses anteriores.

El primer día actuaban heraldos y trompeteros (posteriormente se convertiría en otra categoría). El segundo día competían los más jóvenes. El tercer día tenían lugar las competiciones ecuestres, era el día de la aristocracia por antonomasia, pues eran los nobles quienes poseían carros y caballos para participar. Como curiosidad, decir que como en estas carreras el vencedor era el dueño del carro o del caballo, se dieron casos en los que la galardonada fue una mujer.

El cuarto día era el más importante, ya que se realizaba un ritual en honor a Zeus y se sacrificaban 100 bueyes en su honor.

El quinto día se celebraban el díaulo, el dólico, la lucha, el pugilato y el pancracio. El día finalizaba con la hoplitodromía. El sexto día era el cierre de los juegos y la entrega de premios. Los premios no consistían en nada material, sino en el honor y la gloria. Para simbolizarlo se les dio en principio una manzana, pero después se pasó a la corona de laurel y una cinta de lana en la frente. El nombre, el del padre, el lugar de nacimiento y el linaje de cada ganador se inscribían en un registro. El que conseguía vencer en todas las pruebas del pentatlón, tenía derecho a una estatua en el templo de Zeus. Al regresar a sus polis los ganadores eran recibidos como héroes; poetas y oradores narraban sus hazañas. Existe constancia del nombre del primer ganador de los Juegos Olímpicos: fue Koreibos de Elida y recibió como premio una manzana. El último ganador antes de su prohibición fue el armenio Varazdat.

Los juegos fueron prohibidos en 394 por Teodosio el Grande por considerarlos paganos al servir de adoración a falsos dioses, aunque la versión oficial fue que el obispo de Milán, san Ambrosio, veía las competiciones como un espectáculo cruel y sangriento.

Leer más...